sábado, 11 de abril de 2015

ALSÚA II (CENTROCAMPISTA)


Rafael Alsúa Alonso conocido como Alsúa II, nació en Irún (Guipúzcoa), el 18 de agosto de 1923. Su posición natural fue de centrocampista y a veces hacía de delantero. A pesar de que nació en Irún, se instaló en Santander al final de su vida deportiva y fue donde más tiempo pasó. Era el talento puro y el carácter ganador, el líder que catapultaba al equipo hacia la victoria o el mago que resolvía personalmente el partido, el organizador de juego adelantado a su tiempo, el dueño de los espacios y de un dribling endiablado.

Los Alsúa eran tres hermanos, Antonio, que jugó un montón de años en el Real Madrid, Rafael, 4 años menor, la hermana, Mari Carmen, que era bastante más joven que ellos, y un cuarto hermano que murió en el 54 cuando tenía 8 años. Antonio tiene su lugar aparte porque fue un destacado extremo derecho y además uno de aquellos jugadores históricos que pasó a la posteridad por saltar al campo en la inauguración del campo de Chamartín en 1947.

Alberto Alsúa y Oteiza, el padre, aficionado a la pelota, al fútbol y a los toros, fue apoderado de una Agencia de Aduanas y Comercio y falleció demasiado temprano, en 1952. La madre, Benedicta Alonso, siguió la tradición familiar y fue una experta carnicera. Cuando el padre se quejaba de que hablaban demasiado de su hijo, llegando a llamarle el irritable interior por su carácter en el campo, el gran René Petit le decía que estuviera tranquilo, porque cuando alguien estaba en boca de todos, como ocurría con Rafael, eso era porque valía.

En la temporada 1939/40, empezó en el Bidasoa Irún, a los 17 años, donde jugó en Segunda División, antes de iniciar un largo itinerario con su sello imborrable: un futbolista genial con un genio de mil demonios. Pero era también un hombre afable fuera del fútbol y su buen hacer despierta el interés del Real Unión de Irún, por el que ficha en el curso 1940/41 para seguir en la 1941/42.  Si siguiente club fue el Osasuna en la temporada 1942/43 en Segunda y acaban 4º. Su gran salto llegaría en la 1943/44, cuando lo ficha el Real Madrid en Primera División, allí jugaría 5 partidos, donde coincidió con su hermano, pero jugó poco y salió tarifando con el mítico Santiago Bernabéu. El Córdoba CF, fue su siguiente equipo en la 1944/45. El Gimnástica Burgalesa, en 1945/46, en Tercera, equipo predecesor del Burgos y Valencia CF, en la 1946/47, ese curso el equipo ‘che’ salió campeón de Liga, pero Alsúa no jugó ningún partido por la gresca continua con el entrenador Pasarín.


En la temporada 1947/48, ficha por la Real Sociedad también en Primera, jugando 15 encuentros y anotando 4 goles. Continuando allí la siguiente 1948/49. Rafael Alsúa fue uno de los jugadores que los antiguos más recuerdan dentro de esas alineaciones que recitan de carrerilla. Luego llegaría su primera etapa en el Rácing donde vistió la elástica cántabra en 1949/50 jugó 19 partidos marcando 2 goles y la 1950/51. Su segunda etapa en la Real Sociedad, llegaría en el curso 1951/52, allí en 20 partidos marcaría 12 goles. Luego otra vez en el Rácing, durante tres temporadas en 1952/53 juega 29 y anota 8, 1953/54 juega 27 y anota 9, 1954/55 que participa en 21 partidos y anota en 2, todos ellos en Primera, peo la última supuso el descenso a Segunda.


Rafael Alsúa tuvo fama de jugador con malas pulgas, lo cual le perjudicó profesionalmente en ocasiones. Alsúa II fue un gran organizador de juego. Cuando tenía su día, cosa que sucedía con frecuencia, era el mejor de los 22, por su gran clase, magnífico control de balón y una clara visión del espacio desocupado, siendo el cerebro del equipo y el equivalente a un centrocampista organizador de hoy, competente y con un muy desarrollado sentido de la oportunidad. Por otra parte Alsúa fue el artífice de un montón de victorias y además un gran driblador, aunque por su gran amor propio le disgustaba profundamente perder. En algunas ocasiones tuvo confrontaciones con la prensa, a la que reprochó que llegaron a asegurar que los del Santander se dedicaban a romper piernas y a dar patadones. Lo que sucedía era que los defensas contrarios, conociendo el peligro que representaba, le sacudían sin compasión y en más de una ocasión lesionándolo.


Polémico y buscado por sus declaraciones explosivas, los informadores, provocadores en ocasiones, aseguraban temer sus arranques de ira. En ciertos momentos Alsúa optó por el individualismo y eso sucedió cuando el genio irunés consideró que algunos de sus compañeros no entendían su juego. Incluso se enfrentó con algún entrenador, consiguiendo que echaran a Ochoa del Santander.


En la 1955/56, Alsúa ficha por el Real Oviedo. En la temporada 1956/57 ficha por el Real Jaén para su proyecto en Primera. En el equipo blanco jugó un total de 8 partidos y marcó 2 goles.


Pone rumbo en su tercera etapa, la 1957/58 en el Rácing Militó en el equipo cántabro jugó un total de seis temporadas en tres etapas. Jugó 152 partidos oficiales y marcó 47 goles.


En la 1958/59, regresa al conjunto de su localidad natal, el Real Unión Club de Irún, disputa 14 encuentros y anota 1 gol. A la finalización de esa temporada, Rafael con 35 años, cuelga las botas.


Su logro más destacable a nivel individual fue la internacionalidad. Disputó dos encuentros con el combinado nacional, con un saldo de un triunfo y una derrota, marcando un gol vestido de rojo. Su debut fue el 6 de enero de 1954, en un España-Turquía, que finalizó con victoria local por 4 goles a 1, siendo su último partido internacional el 14 de marzo de 1954 en el Turquía 1-0 España celebrado en Estambul.

 


Fue ‘’verdugo’ frecuente del Barcelona en Liga y Copa en heroicas remontadas y aún se recuerda su famoso corte de mangas a Ramallets tras hacerle un gol decisivo. Samitier le quiso llevar al Barça, pero no le convenció la oferta. Fue ‘’verdugo’ frecuente del Barcelona en Liga y Copa en heroicas remontadas y aún se recuerda su famoso corte de mangas a Ramallets tras hacerle un gol decisivo. Samitier le quiso llevar al Barça, pero no le convenció la oferta.



El gran Alfredo Di Stefano jugó frente al Racing su primer partido oficial con el Real Madrid en septiembre de 1953. Sesenta años después, la ‘Saeta Rubia’ recuerda muy bien que les costó ganar 4-2 a un gran equipo, que él marcó un gol de cabeza y otra cosa comento que Alsúa era una maravilla.


Tras su retirada, poco tiempo después se estableció en Santander, donde regentó una tienda de deportes y hasta aceptó dirigir al Racing los tres últimos partidos de la campaña 1964/1965.

 


En Santander reside todavía una hija suya, María Ángeles, y sus nietos. Una calle de la ciudad, cerca de las instalaciones de La Albericia, lleva su nombre.



Rafael Alsúa, falleció el 2 de enero del año 1994, a los 70 años, fue un auténtico trotamundos del fútbol español, aunque el Racing de Santander fue un conjunto especial para él. Alsúa murió a consecuencia de una agresión cuando se encontraba ingresado en la clínica de Santa Clotilde. Buscaron a su hijo Rafael, desaparecido tras lo sucedido, y pocos días después también apareció muerto en la playa de La Magdalena. En la capital cántabra vive otra hija, María Ángeles, y una calle de La Albericia lleva el nombre del inolvidable futbolista.

3 comentarios:

  1. Que escondidto tendrían hoy a Alsúa II a la hora de salir en la prensa. Todas las ruedas de prensa y declaraciones post partido están casi estudiadas al milimetro.

    Un saludo

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  2. Hola:
    ya que veo que eres amante del jaen, puedo mandarte escaneado algo de material que tengo de la temporada 54-55 por si lo quieres colgar
    saludos
    raul
    pallancanestro@gmail.com

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    Respuestas
    1. Si y aquí hablo de jugadores de años atrás que vistieron la camiseta dl Real Jaén...tu correo no sale bien

      muchas gracias por tu visita!!!

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